Las avispas que se alimentan de tarántulas

Las avispas que se alimentan de tarántulas

Existe una familia de avispas que tiene fama de peligrosa porque se alimenta de tarántulas y porque su picadura es la más dolorosa producida por un insecto

La avispas caza tarántulas son insectos pertenecientes a la familia de los pompílidos. A los miembros de este grupo también se les conoce como avispas de las arañas o halcón de la tarántula.

En el mundo hay al menos 40 especies conocidas de avispas caza tarántulas.

Ejemplares de estas avispas están distribuidos por todo el mundo en Europa, África, Asia, Estados Unidos y Sudamérica.

Características comunes

Los colores de las avispas halcón de las tarántulas son vibrantes y distintivos. Apenas se mira un animal de estos es evidente que no se trata de un ejemplar común.

La avispa caza tarántulas más común tiene alas rojas y su cuerpo es de color azul metálico brillante.

Sus patas tienen forma de gancho al final y son una herramienta útil para tomar a sus víctimas, las tarántulas, luego de inmovilizarlas.

Como es común en la estructura social de las avispas, las hembras de familia de los pompílidos son de mayor tamaño que los machos. Su aguijón es tan grande y poderoso que se le atribuye ser el productor de la picadura más dolorosa causada por un insecto.

La hembra, además, es la encargada de paralizar y mover a las tarántulas, el macho en cambio se alimenta solo de néctar

Relación entre las avispas de las arañas y las tarántulas

En esencia las especies de avispas de las arañas se aprovechan de las tarántulas para beneficio propio, sin embargo, cada avispa lo hace de manera diferente.

Hay especies de avispas que paralizan a la tarántula durante un duelo  en el que utilizan su aguijón venenoso para inmovilizar el cuerpo de su oponente, arrastrarlo y dárselo a sus crías.

Otras especies paralizan  a la tarántula, no para comerla, sino para plantar huevos en el abdomen de la araña. Hay tipos de avispas caza tarántulas que ni siquiera necesitan inmovilizar a la araña con veneno para implantar sus huevos. Al último tipo se les considera ectoparásitos.

En ambos casos, una vez la avispa deja sus huevos en el cuerpo de la araña y éstos, luego de hacer eclosión, se alimentan del líquido circulatorio común de los animales invertebrados (hemolinfa) produciendo la muerte a largo plazo de su huésped.

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