Hurones y el Síndrome de Waardenburg

Hurones y el Síndrome de Waardenburg

¿Sabías que los hurones son el tercer animal que los españoles y estadounidenses prefieren para tenerlos en casa? ¡Descubre más de ellos!

Los hurones son animales mustélidos (como las comadrejas, tejones y nutrias) carnívoros.

Estos seres domésticos que, en principio (hablamos de miles de años atrás), fueron domesticados para cazar conejos , incluso en la actualidad hay personas que domestican  a los hurones para cazar ratones.

El hurón doméstico, llamado en otras regiones ferret, tiene un cuerpo alargado, delgado y flexible ideal para escurrirse entre muebles, paredes y orificios.

Son animales que, mientras no están durmiendo reposando en una madriguera o rincón escondido (actividad en la que invierten entre 14 y 18 horas diarias), tienen bastante energía y se mueven muy rápido recorriendo su entorno esencialmente en las primeras horas del día y cuando cae la noche.

Tal vez los hurones no sean los seres más instintivos ni previsivos del mundo. No suelen ser grandes detectores del peligro y su curiosidad extrema los puede poner en situaciones de amenaza que pueden no tener un resultado feliz así que es mejor tener ambos ojos sobre ellos.

Por ser el tercer animal favorito de los españoles tener un hurón como mascota no es distinto de ser dueño de un perro o de un gato. Los hurones también deben ser registrados y se les debe implantar un chip.

Estos simpáticos mamíferos hasta tienen un día mundial para ser celebrados: el 10 de octubre.

Síndrome de Waardenburg

Es una enfermedad que afecta además de los humanos, a hurones.

Se trata de una afección genética y hereditaria que produce sordera, y anomalías físicas en el animal. Se trata de una alteración del genoma del portador.

En el caso de los hurones se puede distinguir uno que padezca del Síndrome de Waardenburg porque lleva rayas, motas o tienen la cabeza enteramente de color blanco. Aunque la descripción no es exacta se sabe que el 75% de estos mamíferos que cuentas con esa descripción padecen el síndrome.

 Además de la pérdida de la vista la deformación craneal es otra de las terribles consecuencias de padecer esta enfermedad. Las crías de un hurón que padece el síndrome de Waardenburg y que heredan el gen no suelen sobrevivir.

Cuidar y entrenar a un hurón que padezca el síndrome no es imposible. Es importante tener paciencia y considerar métodos alternativos a los tradicionales fomentando el uso del resto de los sentidos del animalito.

0 COMENTARIOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*