Las aventuras de Bella la ardilla

Las aventuras de Bella la ardilla

Todo comenzó una tarde de 2009 cualquiera. Brantly Harrison y su familia rescataron a una pequeña ardilla, de apenas unos meses de vida, de las garras de la muerte de manos de un búho.

La pobre ardilla, que se trataba de una hembra, estaba magullada y herida, requería de unas curas que no podía obtener por sí misma en el exterior y por ese mismo motivo la familia Harrison decidió acogerla en su hogar.

Belle, la pequeña ardilla adoptada por la familia, fue tratada durante las semanas y meses posteriores. Recibió todo tipo de medicamento, curas y mimos necesarios y, una vez esta terminó de recuperarse, volvió a su hábitat natural.

Habían transcurrido varios años desde aquel emocionante, con su atisbo de tristeza, suceso, mas eso no afectó en el vínculo que se había creado entre la familia y la pequeña ardilla y unos años más tarde pudieron comprobarlo por sí mismos.

Quizás te interese: Una dentadura maravillosa y delicada

La familia comenzó a escuchar unos suaves toquecitos en la ventana y cuando se dispusieron a mirar, la vieron. La pequeña ardilla conocida como “Bella” estaba de vuelta y traía sorpresas con ella. Al principio los Harrison no comprendían el motivo por el cual el pequeño animal estaba de vuelta y lo achacaban, como no, al recuerdo de aquellos días en los que compartieron parte de su tiempo con ella. No obstante, pronto se dieron cuenta de que no era simplemente eso. Bella se había lesionado una de sus patitas y necesitaba una vez más de la ayuda que sólo ellos podían brindarle.

Le prepararon una cómoda y reconfortante cajita donde podía descansar y comenzaron a  tratar su herida (generalmente con antibióticos) con el fin de que se recuperase lo antes posible.

Entonces, días más tarde, llegó la sorpresa. Bella no sólo había ido a la vivienda con el fin de que le ayudasen en lo referente a su patita. La pequeña ardilla estaba embarazada y había querido compartir con la familia este grandioso momento. De esta forma Bella les declaraba como parte de su familia y, como cabe esperar, quería que ellos compartiesen con ella un momento tan importante como este.

Esta pequeña ardilla sigue visitando a la familia con regularidad, así como a los cuatro perros de los Harrison y a sus dos niños.

0 COMENTARIOS

Deja un Comentario

*