Los cuidados de un agapornis

Los cuidados de un agapornis

Debemos tener presente que los agapornis tienen una esperanza de vida de unos 12 a 15 años. Con esto no es que pretendamos quitarte la ilusión por adoptar un ser vivo tan alegre como un agapornis, pero si queremos hacerte reflexionar sobre lo importante que es tener muy claro lo que quieres y saber que es una responsabilidad que debes hacer frente día, tras día, tras día. Una responsabilidad que, por supuesto, tiene sus beneficios.

Una vez hemos decidido que deseamos tener esta clase de animal debemos tener presente una serie de pasos a seguir con nuestro agapornis papillero.

Debemos tener presente que estas pequeñas e indefensas criaturas dependen de nosotros y que tenemos que tener mucho cuidado a la hora de cuidarlas, tratarlas, cogerlas para darles de comer, etc. Por eso lo primero a lo que vamos a hacer mención es a su dosis diaria de comida.

Un agaporni papillero tomará cinco dosis diarias de papilla e iremos reduciendo la dosis a medida que este vaya creciendo. La palilla será preparada por cada toma puesto que es importante que esta no se fermente.

Por ese motivo preparemos su comida todas las veces que vayamos a darle de comer (sin conservar la papilla de la toma anterior) y nos aseguraremos de lavar todos los instrumentos empleados con el fin de evitar a toda costa la papilla fermentada.

Una vez tenemos la papilla se la iremos dando al pequeño pajarillo con sumo cuidado. Tomaremos una jeringuilla e introduciremos la punta en el pico para ir poco a poco suministrándole alimento. Debemos hacerlo de manera muy lenta para permitirle al agapornis ir tragando el alimento.

Es importante que el agua que empleemos para la preparación de la papilla sea agua templada. Es cierto que una cría de agaporni mostrará signos de hambre todo el tiempo, pero es recomendable no exceder las tres tomas. Si se le da más papilla al ave no será digerida por este y no le aportará los nutrientes y vitaminas necesarias.

Quizás te interese: Unas chinchillas muy geeks

En lo referente a su hogar debemos tener presente dos conceptos muy relacionados entre sí. El agapornis no cuenta con todas sus plumas en estos momentos, por lo que debe estar en una cajita, con una base de virutas de madera, que le sirva para mantener el calor. Para ayudarle a mantener el calor también podemos emplear piedras térmicas (como las que se usan en el caso de los reptiles) o una luz de flexo con cuidado de no molestar al agaporni.

Estos son algunos de los consejos a tener en cuenta a la hora de criar a tu nuevo compañero y te animamos a obtener más información sobre ellos para que conozcas a tu agaporni un poco más. 

0 COMENTARIOS

Deja un Comentario

*